sábado, 12 de dezembro de 2015



La Carrera del Año
Es considerada la prueba de mayor trascendencia de la región. Es la competencia que anhelan los amantes de la actividad y su trayectoria la ubica en lo más alto de la consideración continental. A lo largo de su historia registró algunos cambios pero conservó inalterable esa mí­stica que lo convierte en un cotejo único. Una recorrida por sus ediciones destacadas y un repaso por su historia.
Hablar del Gran Premio Carlos Pellegrini es hablar de la carrera de caballos más importante de la región y la mejor rentada. Esa que homenajea al primer presidente y uno de los socios fundadores del Jockey Club, entidad constituida para el fomento y el desarrollo de la actividad turfística.
 
Carlos Enrique José Pellegrini nació en la ciudad de Buenos Aires, el 11 de octubre de 1846. Vivió apasionado con los caballos de carreras y eso lo impulsó a fundar el Jockey Club -en 1882- institución que lo tuvo como primer presidente en aquel año y en otros tres mandatos. Su segunda presidencia al frente del Jockey Club duró de 1888 a 1890, un tercer mandato abarcó un solo año (1893), mientras su cuarto y último mando se extendió de 1895 a 1897.
 
Idolo Porteño, último ganador del Gran Premio Internacional 
Carlos Pellegrini
 
Decir Carlos Pellegrini es decir turf y es hablar de Argentina. Decir Carlos Pellegrini es mencionar aquella prueba que bajo el nombre de Gran Premio Internacional comenzó a forjar una parte importante del turf argentino.
 
La primera versión del cotejo data de 1887, cuando se impuso Stiletto, al cabo de 3m27s2/5. El hijo de Beaudesert defendió los colores del Stud Prisionero, los mismos con los que se impuso un año después el recordado Gay Hermit (Hermit), otro de los spc que hicieron grande al turf argentino.
 
Ahí comenzó a escribirse la historia de la prueba. Claro, por entonces se disputaba sobre 3000 metros, en el Hipódromo Nacional, bajo el nombre de Gran Premio Internacional. Desde aquellas primeras versiones se fueron experimentando cambios y/o modificaciones hasta desembocar en las ediciones contemporáneas, disputadas sobre 2400 metros en el Hipódromo de San Isidro, con la denominación de Gran Premio Internacional Carlos Pellegrini (G1).
 
CAMBIOS
 
Una de las modificaciones más significativas que registró la prueba tiene que ver con su nombre, el cual fue variando acorde pasaron los años. Desde 1887 a 1940 el cotejo se denominó Gran Premio Internacional y de 1941 a 1952 se lo llamó Gran Premio Carlos Pellegrini. En 1953 y 1954 volvió a denominarse Gran Premio Internacional y de 1955 a 1958 se corrió bajo el nombre de Gran Premio Carlos Pellegrini. Desde 1959 a 1963 cambió por Gran Premio Internacional Carlos Pellegrini y en 1964 fue nombrado Gran Premio Carlos Pellegrini Internacional, hasta la versión de 1978. Finalmente, desde 1980 y hasta la fecha se corre bajo el nombre de Gran Premio Internacional Carlos Pellegrini, en el majestuoso Hipódromo de San Isidro.
 
Se debe destacar que no se disputó en 1976 y 1985 como consecuencia de un brote de epizootia, mientras en 1980 y 1981 se disputó simultáneamente en los hipódromos de Palermo y San Isidro. En el primer escenario fue denominado Gran Premio República Argentina – Presidente Carlos Pellegrini y en San Isidro se lo llamó Gran Premio Internacional Carlos Pellegrini.
 
El lugar de disputa también cambió según los años. De 1887 a 1895 se llevó a cabo en el Hipódromo Nacional. De 1896 a 1940 pasó a desarrollarse en el Hipódromo Argentino y de 1941 a 1970 se cotejó en el HSI. En 1971 volvió al Hipódromo Argentino de Palermo y desde 1980 su lugar no es otro que el Hipódromo de San Isidro.
 
VICTORIAS INOLVIDABLES
 
Resumir en pocas líneas la historia del Carlos Pellegrini puede resultar una tarea más que complicada pero basta con señalar victorias memorables como para tener una idea aproximada de lo que significa Sin retroceder en el tiempo, se abordarán los últimos 25 años de la competencia internacional y el encargado de acreditarse la prueba en aquel 1988 fue Montubio, un hijo de Mountdrago que era entrenado por Alfredo Gaitán Dassié y que fue llevado a la victoria por Oscar Zapata. El defensor del Stud Tandil, nacido en el Haras El Alfalfar, demoró 2m24s para la distancia.
 
Freddy y Pedro Robles en el aire, en la definisión del Gran 
Premio Int. Carlos Pellegrini
 
En 1989 Cacao (Cipayo) se quedó con el Pellegrini tras obtener el Clásico Provincia de Buenos Aires (G2 – 2400m), también en el HSI. Jorge Caro dirigió al del Stud Guanabara, en 2m24s4/5.
 
Algenib consiguió el Carlos Pellegrini de 1990 y con ello obtuvo la Corona de San Isidro que estaba integrada por los grandes premios 2000 Guineas (G1 – 1600 metros), Jockey Club (G1 – 2000 metros) y Carlos Pellegrini (G1 – 2400 metros). El caballo del Stud El Galo demoró 2m22s1/5 y en medio de sus éxitos en el césped fue segundo en el Gran Premio Polla de Potrillos, detrás de Oceanside. Miguel Sarati dirigió en esos compromisos al pupilo de Ernesto Romero, que la tarde del Pellegrini se adelantó por tres cuerpos a El Duce, de Perú, con Fanatic Boy tercero.
 
Potrillón (Ahmad) y Potri Pe (Potrillazo) vencieron en 1991 y 1992, respectivamente. Ambos le permitieron alcanzar la gloria por partida doble al Haras La Madrugada, al Stud Tori y al jockey Pablo Falero. Si bien los dos ejemplares eran entrenados por Juan C. Maldotti, a Potri Pe, que fue la última hembra en ganar, la presentó Cosme Ahumada.
 
Potrillón venía de ceder por el hocico ante L’Express en el Gran Premio Nacional, del que se desquitó en el Carlos Pellegrini y en el Latinoamericano de 1992 disputado en San Isidro. Luego, tras terminar quinto en el República Argentina que se corrió sobre 2500 metros, hilvanó el Gran Premio 25 de Mayo y el Gran Premio Estrellas Classic.
 
Por su parte, Potri Pe llegó a la máxima prueba de la región tras adjudicarse el Clásico Biaus (G2), en Palermo. Después de ganar en San Isidro se exportó y como vientre dio buenos ganadores, entre ellos un vencedor de G1 en Italia, llamado Mukhalif (Ire., Caerleon).
 
Laredo defendió colores peruanos en su victoria en el Pellegrini de 1993. Edwin Talaverano llevó a la victoria al hijo de Muscovite y Paula Maria que era entrenado por Jorge Salas Vera. A dos cuerpos del ganador quedó segundo el brasileño Much Better, con el argentino Double Paid en tercer lugar, delante de Sandpit (Brz.) y Kimo Amy (USA).
 
El gran Much Better (BRZ) le otorgó un nuevo éxito a los caballos de Brasil y desquitó su segundo lugar de 1993. Con Jorge Ricardo en su montura, el defensor del Stud TNT se quedó con la victoria en 1994. Un año después prevaleció Seaborg (Candy Stripes), reservado por el Haras Río Claro y pupilo de Alfredo Gaitán Dassié. El nieto materno de Busted no competía desde su octavo lugar en el Grande Premio do Brasil (G1) que consiguió el argentino El Sembrador. Sin embargo, esa tarde el destino le jugó una mala pasada a Horacio Karamanos y el jinete argentino quedó fuera de la prueba por rodar en el Gran Premio Félix de Alzaga Unzué. Juan Paulé se subió al ganador y festejó…
 
Freggy’s, nacido en USA pero defensor de la caballeriza peruana Myrna, triunfó en 1997, con la binomio Edwin Talaverano – Jorge Salas. Repite la hazaña de su compañero de sedas Laredo, en la máxima prueba de la región.
 
En 1997 Chullo consigue la gloria eterna. El reservado por el Haras San Pablo se impone por cuatro cuerpos y medio y se convierte en el Caballo del Año, con la dirección de Oscar Conti. Venía de imponerse consecutivamente en los grandes premios Jockey Club y Nacional, previo tercer lugar en la Polla de Potrillos. Eduardo Martínez de Hoz le planificó una campaña sobresaliente al nieto de Cipayo, que también incluyó otros dos impactos en el máximo nivel.
 
En la versión de 1998 se impuso por medio cuerpo Coalsack y consiguió el triunfo que en 1990 había obtenido su padre Algenib. El pupilo de Juan Carlos Bianchi, dirigido por Horacio Betansos, salvó el prestigio argentino al dejar segundo y tercero a los brasileños Beautiful Dancer y Ballxiza. Potrizaris llegó cuarta, delante de Acicalado.
 
Una de las versiones más recordadas de los últimos tiempos fue la de 1999, en un intenso final protagonizado por Asidero, Litigado y la yegua chilena Crystal House. Los dos mejores potrillos de esa generación, y la representante del país vecino, definieron la prueba en tiempo récord para los 2400 metros de 2m21s98/100. El éxito quedó para Asidero (Fadeyev), reservado por el Haras de La Pomme, al superar por la cabeza a Litigado (Kitwood), que a su vez antecedió por escaso margen a la citada yegua. Edwin Talaverano se mostró gigante en la conducción del nieto materno de Tunerup, que era entrenado por Carly Etchechoury. Asidero llegó a diciembre tras conseguir el conforma consecutiva los grandes premios Gran Criterium, Dos Mil Guineas, Polla de Potrillos y Jockey Club. Su preparador dejó pasar el Derby ganado por Litigado y le redondeó una campaña sin fisuras. Actualmente es destacado semental.
 
Guarachero había finalizado último en el Pellegrini del 1999 pero al año siguiente sorprendió a propios y extraños con un triunfo categórico, por cuerpo y medio. El hijo de Slew Gin Fizz dejó segundo al potrillo Tapatio –ganador del Gran Premio Nacional-, con Esposado tercero, Lord Jim cuarto y John Dual quinto. El binomio Pablo Falero – Juan Carlos Maldotti se unió en otro éxito de antología y el ganador se quedó con el triunfo tras superar una reprise de seis meses.
 
En 2001 se impone por dos cuerpos Second Reality (Hidden Prize). El pupilo de Rodolfo Cariaga, con los colores del Stud El Asturiano, antecedió a Bat Ruizero, en tanto Cayman, Insociable e Ice Point completan el orden de llegada. El nieto de Serevac empleó 2m22s37/100 para cubrir la distancia y llegó a San Isidro con una contundente victoria en el Gran Premio Internacional Dardo Rocha (G1), conseguida tras sumar el Gran Premio Provincia de Buenos Aires (G1).  
 
Freddy consigue el Pellegrini de 2002 con la dirección de Pedro Robles. Lo curioso es que el jinete tucumano heredó la conducción del alazán, que debía ser dirigido por Jorge Valdivieso, cuando este último fue alcanzado por una patada de un caballo y debió ser atendido por el personal médico en las carreras anteriores al G1. Con algunas molestias menores, Valdivieso fue imposibilitado de seguir compitiendo en la reunión y el propio Robles debió remplazarlo en la dirección de Freddy. El representante de La Providencia había alcanzado un claro triunfo en el Gran Premio Nacional, con Valdivieso, y antes de eso había logrado el Clásico Casey (G2), con Pablo Falero.
 
En definitiva, el hijo de Roy terminó venciendo a Peasant, justamente el caballo cuyo jinete anterior había sido Robles y que por diversas razones lo habían bajado del mismo. 
 
En 2003 se registró un nuevo triunfo de un ejemplar extranjero. El encargado de derrotar a los locales fue el brasileño Gorylla, con la dirección de Jorge Ricardo. El hijo de New Colony, nieto materno de Ahmad, superó por dos largos a Lancettier –ganador del Gran Premio Jockey Club-, mientas Grand Vitesse –héroe de la Copa de Oro- arribó tercero.
 
La edición de 2004 también fue memorable. Por la concepción de la victoria de Fire Wall (Incurable Optimist), en rauda lucha con su notable escolta Badajo (Roy), desde los 400 metros al disco. El pupilo de Carlos Daniel Etchechoury fue piloteado por Rodrigo Blanco y demoró 2m23s35/100. Criado por Haras Orilla del Monte, el representante del Stud El Gusy venía de ceder ante Basko Pintón en el Gran Premio Nacional (G1 – 2500 metros), luego de conseguir en el Hipódromo de La Plata el Gran Premio Provincia de Buenos Aires (G1 – 2200 metros).
 
Es tiempo de hablar de Storm Mayor. Ese caballo que después de cuarenta años logró el Pellegrini por partida doble y en forma consecutiva. En 2005 fue llevado al disco por Pablo Falero y aventajó por la cabeza a Forty Links, el mismo que lo había dejado tercero en el Gran Premio Nacional (G1).
 
Xin Xu Lin, uno de los últimos ejemplares visitantes 
en conseguir el Carlos Pellegrini
 
Un año después, con la dirección del Julio César Méndez, el hijo de Bernstein superó por tres cuartos de cuerpo a la yegua peruana Shuaily, y consumó un hecho histórico.
 
Roberto Desvard presentó al preparado por Juan Esteban Bianchi, del Stud Starlight (LP). A los cuatro años, el nieto de Egg Toss se quedó con el cotejo más destacado de Argentina tras imponerse con Pablo Falero en los grandes premios Copa de Oro (G1 – 2400 metros) y De Honor (G1 – 2500 metros).
 
En 2007 prevaleció por tres cuerpos Latency (Slew Gin Fizz), un veterano de mil batallas que escribió otra página dorada a su gloriosa campaña. El pupilo de Juan Bautista Udaondo fue dirigido por Julio César Méndez y dejó segundo a Puchet, cuyo piloto fue Jorge Valdivieso, en la última competencia que disputó el jinete mendocino. Latency y Valdivieso, primero y segundo, fueron ovacionados por una multitud que esa tarde colmó las tribunas de San Isidro.
 
En la edición de 2008, el mismo equipo ganador en 2004 se juntó en otra victoria épica. El vencedor fue Life of Victory, hermano paterno de Fire Wall y también defensor del Stud El Gusy. Lo cierto es que ambos habían sido criados por el Haras Orilla del Monte y fueron piloteados por Rodrigo Blanco. Incluso, tanto uno como el otro eran atendidos por Carlos Daniel Etchechoury.
 
Y de Life of Victory a Interaction, el gran ganador de 2009. Propinándole la cuarta victoria en la carrera a Edwin Talaverano y la tercera para el entrenador Alfredo Gaitán Dassié. El reservado por el Haras Futuro, hijo de Easing Along, se adelantó al propio Life of Victory, por tres cuerpos. 
 
En 2010 venció de punta a punta el brasileño Xin Xu Lin, un pupilo de Estanislao Petrochinski que superó por a su compatriota Send inthe Clonws (Brz.) para encabezar un histórico 1-2 brasileño en la máxima competencia. Antonio Correia Da Silva fue el jinete del vencedor, que antes de competir en San Isidro se había adjudicado el Derby Paulista. Tercero fue Fuego e Hierro, el mejor local clasificado, que no pudo repetir su éxito en la Copa de Oro. 
 
El ganador de 2011 fue Expressive Halo (Halo Sunshine), criado por Haras Abolengo y representante del Stud Axel. El pupilo de Carlos Meza Brunel contó con la dirección de Juan Carlos Noriega. Con la excepción de la cabaña, para el resto de los ganadores se trató de su primera conquista en la gran prueba de Sudamérica. Ganador del Gran Premio Nacional de 2010, el héroe llegó a la contienda del HSI tras terminar tercero en el Dardo Rocha de La Plata.
 
En 2012 se registró la victoria del caballo brasileño Going Somewhere, que con las sedas del Stud – Haras Phillipson dejó segundo al Caballo del Año de Argentino Indy Point, que venía de imponerse en los grandes premios Jockey Club y Nacional.
El escolta alcanzaría destacada campaña en USA.
 
La versión de 2013 fue para Soy Carambolo (Val Royal), del Stud – Haras Polo. El pupilo de Roberto Pellegatta fue dirigido por Juan C. Noriega y sobre la sentencia se adelantó a Ecólogo, que venía de adjudicarse el Gran Premio Jockey Club. Soy Carambolo demoró 2m24s67/100. 
 
Soy Carambolo y Juan Carlos Noriega, vencedores 
en la edisión de 2013
 
Idolo Porteño (Jump Star) fue el ganador en 2014, con Jorge Ricardo en su montura y la preparación de Alfredo Gaitán Dassié, que llegó así a cuatro éxitos en el G1. El caballo del Stud – Haras Cachagua, llegó al HSI tras imponerse en el Gran Premio Internacional Dardo Rocha de La Plata. Dichas victorias le valieron obtener el título de Caballo del Año de 2014, en el turf argentino. 
 
FIGURAS
 
Entre los diferentes vencedores que deparó la historia del Carlos Pellegrini aparecen nueve ejemplares que ganaron dos veces: el francés Athos II (1890 y 1892), Pillito (1897 y 1899), Old Man (1904 y 1905), Mouchette(1911 y 1912) -única hembra-, el uruguayo Romántico (1938 y 1939), Filón (1944 y 1945), Académico (1946 y 1948) y Storm Mayor (2005 y 2006).
 
En cuanto a los profesionales, en el rubro jockey hay un claro dominador como Irineo Leguisamo, con un total de 10 victorias en la prueba: Lombardo (1924), Cocles (1930), Payaso (1932), Cute Eyes (1934), Filón (1944 y 1945), Académico (1948), Jungle King (1954), Arturo A (1961) y Tierno (1962).
 
En lo que concierne a los jinetes que se mantienen en actividad sobresalen Pablo Falero (1991, 1992, 2000 y 2005) y Edwin Talaverano (1993, 1996, 1999 y 2009), ambos con cuatro.
 
Por el lado de los entrenadores domina Juan Lapistoy, con seis logros: Filón (1944 y 1945), Doubtless (1947), El Centauro (1963), Forli (1966) y Rafale (1967); y si nos referimos a los más ganadores en actividad no se pueden pasar por alto a Juan Esteban BianchiJuan Carlos Maldotti y Alfredo Gaitán Dassie.
 
En lo estrictamente genético, el padrillo más ganador es Orbit, con cuatro victorias, mientras el abuelo materno que más veces se impuso fue Congreve, con tres obtenciones. Orbit cruzó al frente con Old Man (1904 y 1905), Olascoaga (1907) y Sibila (1910); mientras Congreve prevaleció con Académico (1946 y 1948) y Yatasto (1951). 
 
La caballeriza más ganadora es El Turf, que festejó en cuatro oportunidades: Movedizo, Indian Chief, Practicante y Uruguayo. Con un éxito menos aparecen Indecis, J. B. Zubiaurre y La Guardia.
 
Los caballos visitantes festejaron en 15 ocasiones y dos de ellos lo consiguieron por partida doble: el francésAthos II (dos veces) y el uruguayo Romántico -dos veces-. Stiletto (GB), Gay Hermit (GB), Camors (GB),Escorial (Brz.), Santorín (Per.), la hembra Inmensity (Brz.), Laredo (Per.), Much Better (Brz.), Fregy’s (USA),Gorylla (Brz.) y Xin Xu Lin (Brz.) y Going Somewhere (Brz.) completan la lista. 
 
Un total de catorce hembras pudieron vencer a los machos, incluso hubo una que fue la excepción y venció en forma consecutiva, en 1911 y 1912: Mouchette. Las demás ganadoras son Revancha, Sibila, Enérgica, Dijital, Ocurrencia, Lyda, Cote D’Or, La Mission, Vit Reina, Rafale, Snow Figure, Inmensity (Brz.) y Potri Pe
 
La historia de la competencia registra dos empates: En 1915 llegaron al frente las hembras Dijital Ocurrencia, y en 1923 igualaron Don Padilla y Movedizo.


Pablo C. Carrizo
Jefe de Prensa y Comunicación - HSI
De Turf Un Poco 

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