sexta-feira, 6 de maio de 2016

 

Mario Gutiérrez Cruz: a caballo de un sueño

Se crió en México, se afianzó como jockey en Canadá, y sólo meses después de radicarse en los Estados Unidos está en el umbral de conquistar la Triple Corona

Gutiérrez le regala unos mimos a I'll Have Another, su imprescindible socio en la Triple Corona norteamericana
Gutiérrez le regala unos mimos a I'll Have Another,
su imprescindible socio en la Triple Corona norteamericana.


Durante el desayuno y el almuerzo del primer sábado de mayo, casi todos hablaban del superwelter Saúl Canelo Alvarez en México. El pugilista estaba a horas de exponer la corona del Consejo Mundial de Boxeo (CMB) ante Shane Sugar Mosley, en Las Vegas, y su pueblo aguardaba con enorme expectativa que amplíe la serie invicta a 41 combates. Lo consiguió, por puntos, pero un compatriota había surgido silenciosamente en la primaveral tarde de Louisville, otro estado estadounidense, para compartir la marquesina. Mario Alberto Gutiérrez Cruz, un jockey nacido en Veracruz, se había anticipado con el golpe. Nada menos que en el Derby de Kentucky, la carrera que marca el inicio de la Triple Corona en los Estados Unidos.

Las cámaras aquel día hicieron primer plano en Mario desde que cruzó el disco montado en I'll Have Another. Dos semanas después, se multiplicaron las miradas y los gestos de admiración en el Preakness Stakes, la segunda gema, en el hipódromo de Pimlico. La posibilidad de concretar la hazaña está ahora en la cuenta regresiva.

Mario fue agasajado en Hastings, el hipódromo en el que su nombre comenzó a sonar fuerte desde 2006Se trata de su primera experiencia en la serie y la historia casi coquetea con el guión de una película. Será por eso que muchos hacen la asociación y tienen presente a Pedro Infante. El segundo apellido del célebre actor y cantante mexicano al que tanto vio por televisión de niño era también Cruz. Hoy, además, los une el reconocimiento fuera de las fronteras. La gloria para Gutiérrez está a la vuelta de una esquina neoyorquina. Si el sábado próximo gana el Belmont Stakes, en los 2400 metros de Belmont Park, conseguirá los tres pases junto con I'll Have Another, algo que nadie logra desde 1978.


Mario fue agasajado en Hastings, el hipódromo en el que su nombre comenzó a sonar fuerte desde 2006.
"El potrillo es increíble, me cambió la vida. Se los dije a todos desde la primera vez que lo monté", asegura. Quienes confiaron en su palabra no paran de festejar: lleva cuatro victorias seguidas el potro, no ha perdido cuando él estuvo en sus riendas y pagó 32,60 dólares por cada dos apostados en el Derby.

Gutiérrez cumplirá 26 años el 19 de septiembre y su vida a toda carrera lleva nueve. En sus pagos y en México DF montó caballos Cuarto de Milla desde que tenía 14 años, imitando el camino de su padre, a quien siempre acompañó en las tareas de campo. Su físico pequeño y un peso que no llegaba a los 45 kg era ideal para ese tipo de compromisos, pero no estaba en sus planes estancarse allí. Ni en su país.

Vancouver se transformó en su segundo hogar, y Hastings, el hipódromo canadiense más cercano a su casa, se convirtió en el espacio donde retomó su aventura a bordo de los pura sangre, en 2006. Fue allí donde lo agasajaron el mes pasado, tras la primera de sus dos grandes victorias. Firmó miles de autógrafos, se sacó fotos a cada instante, y les regaló una sonrisa a todos Mario, fanático de los teléfonos móviles, la carne y las series que transmite la señal AXN, con las tres versiones de CSI a la cabeza. Y los tacos, por supuesto.
Desde sus inicios en la hípica norteamericana, Gutiérrez capitalizó casi 700 triunfos. Sus progresos también le permitieron una segunda mudanza el último invierno boreal. Para estar cerca de los grandes caballos y las carreras más atractivas eligió el sur de California. Fue en ese estado donde disfrutó de los shows de Eminem y Shakira, sus músicos preferidos. Y de Los Angeles Lakers en los playoffs de la NBA, cuando comprobó que una remera de esos gigantes mide casi tanto como su poco más de un metro y medio de altura. En ese traslado también acortó distancias con su tierra, la que nunca abandonaron sus padres. Tal vez en el futuro hasta pueda cumplir el sueño de compartir una cena con Liam Neeson, su preferido entre los actores.
Tras ganar el Kentucky Derby, la denominada carrera de las rosas
Tras ganar el Kentucky Derby, la denominada carrera de las rosas.
El talento, aseguran, navega por sus venas. Las carreras en México y en Canadá le permitieron pulirse para llegar al turf grande. La prensa hípica de los Estados Unidos subrayó que resolvió como un veterano los desafíos más importantes de su vida. Y no se destacan por regalar elogios a los latinos.
En 2011, Mario siguió la Triple Corona por televisión desde Vancouver. Soñaba con estar compitiendo allí. Un año después, el Kentucky Derby y el Preakness fueron suyos. Y a las puertas de una oportunidad de esas que su profesión ofreció históricamente sólo con cuentagotas, a este joven de 54 kilos ahora lo llaman Súper Mario.

Dixit

"Es un jockey fino, capaz de tranquilizar al caballo. Algunos lo saben hacer, como Mario, y otros no. Su contratación fue por una intuición" Doug O'Neill Entrenador de I'll Have Another 

Carlos Delfino

By: Constanza Pulgar - De Turf Un Poco

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