segunda-feira, 2 de janeiro de 2017

 

No puedo leer más el diario de atrás para adelante: se terminaron las carreras en Clarín

 
Leo el diario desde que tengo uso de razón. Todavía recuerdo las madrugadas antes de ir al colegio cuando me tiraba a pasar una tras otra las páginas del Clarín en el parquet que sirve de límite entre el pasillo de entrada y la cocina de mi casa. El tiempo fue el traductor del contenido. La sección “Deportes” fue la que me llevaba mayor interés en esa etapa de mi vida. Luego, la influencia de “Locuras de Isidoro” hizo que desembarcara en “Carreras”.
 
De hecho, fue tal la atracción que, desde los 14 años aproximadamente, empecé a leer el diario de atrás para adelante. Rápido por “Humor”, “Pasatiempos” no me sugería ni medio ojo, “Fúnebres” casi de sobrepique y así llegaba al paraíso de mi lectura. A menudo utilizo palabras de argot burrero con mi familia y amigos, y debo explicar qué significa. Lo mismo me pasó a mí al principio. Es como en cualquier otro palo, aunque por el tabú de la sociedad con el turf, no era habitual transitar ese idioma salvo en los círculos naturales. 
 
La teoría estaba en el diario, aunque la practica sí o sí obligaba al paso por el hipódromo. Ni siquiera seguir las competencias por Crónica con la sección en mano completaba el proceso de leer y comprender: había que escuchar y aprender. Observaba cada palabra, los jockeys, los entrenadores, el origen de los caballos y demás, cada vez que podía, ya sea a la luz del día o a escondidas de algún prejuicio. Fue la experiencia que, mal o bien, me llevó del otro lado del parquet.
 
En 2004 viví mi primer Gran Premio Carlos Pellegrini (G1) desde el Palco de Prensa de San Isidro, justamente el mismo año que, por un rediseño del diario, la sección “Carreras” fue eliminada, pero por que por la infinidad de llamados de los lectores, volvió. La única cara conocida para mi cortísima experiencia como periodista fue la de Cesar Gonseski, ya que por aquel entonces Clarín publicaba una foto de quien firmaba. Me senté en un rincón, cerca de esa persona tan propia y ajena a la vez. No le hablé en toda la tarde, pero ya me alcanza. Ese vínculo anónimo entre el papel y la vida real hizo que esa formación burrera valiera la pena.
 
Hace casi un año el portal Pura Hípica (del que pertenecía) cerró sus puertas. Algún tiempo antes ocurrió lo mismo que otros medios hípicos, de los chicos y de los grandes, entre ellos la sección “Carreras” de La Nación en formato diario y de papel. En todos los casos, un factor en común: falta de apoyo económico. Si estaba preocupado antes en la coyuntura general, entonces la conmoción fue absoluta ante lo personal. Actualmente sigo trabajando en el turf, aunque mayormente en ámbitos con la misma problemática. Todos necesitamos apoyo en la vida. De hecho, muchos en el turf lo tienen.
 
Hoy, 31 de diciembre de 2016, la sección “Carreras” de Clarín dejará de existir. Es más, las probabilidades son muy altas que el turf deje de existir en Clarín. Todavía en La Nación, ya sea por acontecimientos notables en el papel o desde la web por algún esfuerzo individual, están trabajando tanto Carlos Delfino como Gustavo González, quienes fueron derivados a “Deportes” pero saben por completo el oficio de ser periodistas de turf. En tanto, Cesar, Héctor Torres y Guillermo Dorado ya no pertenecerán más a Clarín. Así, las esperanzas de que, al menos, se tome un destino similar a La Nación son nulas.
 
Hace algunas semanas Héctor lanzó un SOS a la actividad sobre la desaparición de la sección y no recibió demasiado eco salvo por nosotros, los colegas, y así sucede en todos los casos de un tiempo a esta parte. O no se sabe cómo o no se quiere. O es desidia o es desinterés. En tiempos donde el turf marcha sobre intenciones individuales, pierde el conjunto. Y no sólo se expone la conducta en relación a los medios de comunicación, sino también en otros ámbitos. La ironía es que se trata del cuarto país del Mundo que más caballos de carreras produce. La unión debería caer por transitiva. 
 
La solidaridad con “Polaco”, “Palanca” y “Willy” cae como efecto dominó al lado de tantos otros en la misma situación desde hace algún tiempo. Si el objetivo del turf argentino ya no es vía las formas tradicionales, entonces que sea de alguna otra, pero que sea. “Si no está, no existe”, reza un prologo de la modernidad sobre lo pronto e inmediato de las comunicaciones. ¿Cómo le vamos a contar a las nuevas generaciones sobre lo hermoso de nuestro deporte? ¿De qué manera llegaremos a locos como yo que necesitan de un estimulo para dar rienda suelta al galope de los sentimientos? 
 
Ya no estará la sección “Carreras” de Clarín, esa que me inspiró a ser parte, tanto como cualquier otro espacio para otros como yo y con la misma intensidad. La edición de hoy sábado 31 de diciembre tenía preparada un recorte del 28 de agosto de 1945, en recuerdo a aquella primera entrega, como también una despedida para los lectores, pero no salió. El espacio vacío cayó antes de tiempo, irrevocablemente. Habrá que buscar la forma de recuperar esa parte. Por lo pronto, no puedo evitar sentirme triste, otra vez.


Sebastián Heredia

By: Constanza Pulgar - De Turf Un Poco

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