quinta-feira, 11 de maio de 2017

Consejos de Alimentación Equina

 

Alimentación

Alimentación equina

 

Si manejamos adecuadamente la alimentación de los caballos podremos conseguir tanto  proveerlos de una ración alimenticia equilibrada y minimizar la ocurrencia de desordenes digestivos.

Los minerales y las vitaminas son importantes para el desarrollo y mantenimiento de los huesos y de los tejidos, la producción de leche en las yeguas y la regulación de las funciones básicas del cuerpo. Aunque las necesidades de estos nutrientes no deben ser suplidas en grandes cantidades, sí es necesario suplementarlas diariamente para cubrir funciones esenciales del organismo.

Es difícil determinar qué tipos de materias primas utilizar, a la hora de calcular raciones para los caballos. De hecho, las recomendaciones existentes aconsejan alimentar a estos animales con criterios individuales (NRC, 1989; INRA, 1990). El caballo es un animal caprichoso y muy selectivo con las materias primas o alimentos que se le ofrecen.

La elección de unas u otras dependerá de los criterios personales e, incluso, de los gustos del animal. Se considera desde el punto de vista nutritivo que es más adecuada la avena que el arroz dentro de los cereales; la soja y los guisantes que los glútenes de maíz, entre las fuentes de proteína; el salvado frente a los DDGS, entre los subproductos y, como fuente de fibra, considera la paja de cereales como la mejor.

En general, deben rechazarse materias primas en mal estado de conservación (enranciadas o enmohecidas), deficiente o excesivamente procesadas, etc. Otro aspecto importante es la presentación del alimento. Productos pulverulentos no son recomendables, ya que pueden provocar rechazos y, en el peor de los casos, ocasionar trastornos respiratorios. El suministro de los granos enteros evita este problema, aunque pueden aparecer algunos sin digerir en las heces. Esto se soluciona con el empleo de pienso compuesto, siempre más equilibrado, aunque tiene el inconveniente de no conocerse su composición.

Forraje

El caballo está diseñado para pastar con mayor o menor continuidad, ingiriendo grandes cantidades de material fibroso durante el día. El intestino grueso está habitado por billones de microbios que ayudan en la digestión de la fibra. La fermentación de la fibra produce ácidos grasos volátiles como el butirato, el acetato y el propionato que son utilizados por los caballos para satisfacer sus necesidades energéticas.

Para mantener una correcta función del tracto intestinal se debe suministrar a todos los caballos algún tipo de fibra diariamente. Es aconsejable una cantidad equivalente al 1% ó 1,5% del peso corporal del caballo como mínimo. Los pastos de alta calidad son la forma más sencilla y económica de cubrir las necesidades de fibra de los caballos, además que el caballo salga a pastar puede ser un factor importante para mantener un buen programa alimenticio. La supervisión del pasto es crucial para mantener la calidad del forraje. Debería llevarse a cabo un análisis del suelo rutinariamente, calcificando, fertilizando, segando y rotando el suelo según se necesite.

El heno es la alternativa más común a la fibra cuando no se dispone de pastos. Los principales componentes del heno son Orchardgrass, Festuca y el Heno de Prado, la alfalfa y las leguminosas se suelen usar para alcanzar el mismo propósito. Los forrajes leguminosos generalmente tienen un mayor valor nutritivo que otras plantas en los pastos pero sin embargo hay muchas clases de caballos que no necesitan este nivel de nutrición.

El heno de buena calidad debería tener un olor agradable, ser de color verde, frondoso y que no contenga malas hierbas o plantas con tallos duros. No debe ofrecerse a los caballos heno enmohecido o cubierto de polvo. Las plantas elaboran más lignina no digerible (paja totalmente seca o madera, para entendernos) cuando maduran, por lo que el heno recogido antes de su completa maduración es generalmente más digestivo, apetecible y nutritivo que las plantas a las que se les ha permitido alcanzar su tamaño natural.

Para algunos programas alimenticios, las “superfibras” tales como las cáscaras de soja y la pulpa de remolacha son una elección excelente para proporcionar los beneficios de la fibra, contribuyendo también notablemente al aporte de energía.

Avena


Avena

Considerada una comida concentrada, tiene un alto valor nutritivo, puede ser consumida en grandes cantidades sin presentar ninguna alteración en la digestión, es rico en proteínas y energía. La ingestión de ésta puede ser muy estimulante, por este motivo no es recomendable dársela a los ponies, se debe dar picada y en cantidades variables, de acuerdo al trabajo que cada caballo desempeñe.

Cebada


Tiene mayor contenido energético, el contenido de grasas y féculas es considerable, así como elementos nitrogenados, con un menor de sales y fibra. La excitación es menor en comparación a la causada con la avena, debe presentarse en machada o en copos cuando se utiliza como alimento básico. Recomendable para los animales jóvenes, los que se encuentran en temperaturas bajas o necesitan revitalización.

Maiz


Compuesto de un alto contenido de féculas, grasas y azúcares. Su gran sabor ayuda a los malos comedores a ingerirlo con mayor facilidad, si se mezcla con otros granos o tabletas representa un excelente alimento para ser utilizado en invierno, aporta mucha energía y fibra. Conviene mezclarlo con otros alimentos.

Salvado


Subproducto del trigo, su valor alimenticio no es muy representativo, debido a la separación científica donde el valor nutritivo es separado, es decir la harina, sin embargo en el salvado encontramos diferentes vitaminas como son vitamina B y E, es un recurso alimenticio de gran utilidad ya que ayuda al caballo a que coma más despacio. El resultado de la ingestión de éste es aumentar volumen y mejorar las deposiciones. Si se presenta húmedo puede ser un suave laxante, ayuda a que si los restos fecales son muy sueltos los regula en su presentación seca. Mezclado con melaza facilita la digestión.

Melaza


Subproducto del azúcar, su valor nutritivo es alto, puede mezclarse con el heno lo cual aumenta su valor nutricional.

Heno


Lo encontramos en cuatro presentaciones: Fleo, trébol, mixto y prado. Da el volumen necesario a la dieta del caballo, la presentación de éste debe ser de la más alta calidad ya que si llegara a presentar moho o polvo podría ocasionar severos problemas respiratorios.

Para servir el heno es recomendable que se sirva húmedo, para los caballos que presenten problemas respiratorios como alergias o tos.

El heno es un alimento de gran cuidado ya que debe almacenarse en lugares secos donde no haya roedores con una buena ventilación. Su tiempo de vida es de aproximadamente de meses, de lo contrario no es recomendable darlo de alimento ya que podría causar trastornos. Una buena forma de comprobar que el heno es de buena calidad, es su olor dulce y fresco, y la ausencia de polvo.

El heno sembrado se compone de varias hierbas como raigrás, cola de topo, hierba puntera, mezclas y trébol, y proviene de tierras sembradas en ciclos de uno o dos años. Lo que lo caracteriza es el olor dulce, crujiente y duro al tacto. Su color es marrón verdoso pálido y su valor nutritivo es alto.

El heno de pradera proviene de pastos permanentes, su textura es mucho más suave. Contiene diversas hierbas y aquí es donde radica el valor nutritivo dependiendo de cuales sean las que lo compongan. Su color es verde. En algunas ocasiones es el que gusta más a los caballos.

El heno Fermentado está envasado al vacío, al igual que el ensilaje. Es cortado en su momento mas nutritivo, empacándose en bolsas al vacío antes de que esté a medio secar, exactamente 36 horas. Tiene un alto valor proteico, por tal motivo se da en pequeñas cantidades. Se recomienda darse a caballos con alergias. Se recomienda utilizar el contenido de la bolsa antes de tres días, de lo contrario el valor nutritivo se perderá.

Alfalfa


Alfalfa

Su contenido proteico es mayor, generalmente se utiliza como alimento para los caballos de carreras. Puede reemplazar completamente al Heno, aportando mejor valor nutritivo y calidad a la ración del Equino. Se puede tomar como un buen porcentaje de suplementación un 0,5% del peso vivo del animal por día. Ejemplo: Un caballo de 500Kgs. puede comer hasta 2,50Kg. de pellet de Alfalfa por día.

Tiene un alto contenido de vitaminas y minerales, siendo rica en calcio y vitamina A, D y E. El contenido proteico de la alfalfa puede ser de 10% a 9%, y la calidad de proteínas que se encuentran en la alfalfa es la mejor.

La alfalfa normalmente tiene más proteínas que otros tipos de forraje. La dificultad con la alfalfa es secarla correctamente porque su forma es de naturaleza más gruesa que las fibras de otros forrajes. Una alfalfa cortada tarde y más madura tiene peor valor nutritivo y es menos digestible que una alfalfa joven. Se puede usar la alfalfa para subir los niveles de proteínas en la dieta del caballo, pero hay que vigilar contra señales que el caballo tiene demasiada proteína o que no esta absorbiendo bien la proteína. Estas señales son un fuerte olor de amoniaco en la orina o cuando se le hinchan las pies sin explicación.

Paja


La paja, usada en el sur de España, a veces en combinación con la alfalfa o sólo como primera fuente de fibra, proporciona un bajo valor nutricional y esta considerada el tipo de fibra menos digestible. Cuando se usa paja, hay que asegurar un nivel adecuado vitamínico así que se recomienda el uso de un suplemento o pienso compuesto que garantice una dieta correcta. También ha dado buenos resultados en los animales que muestran nerviosismo, ansiedad y que piden alimento durante todo el día. Así que es una terapia efectiva; no sobrealimentamos al caballo ni le provocamos cólicos recurrentes. La paja de avena es la más utilizada.

La paja no es recomendable para caballos jóvenes porque la flora intestinal no está firmemente establecida en el colon y la ingestión de paja puede causar cólicos de impacción. El valor nutricional de paja está más afectado por la madurez, cuando se corta y la calidad del suelo, que por el tipo de paja. Una vez más, hay que buscar la paja mas limpia posible, con fibras largas  y con poco polvo para asegurar que el sistema respiratorio no se vea perjudicado. 

Otras pajas como la de trigo y cebada sólo se deben utilizar como material de cama, ya que contienen más fibra que la paja de avena, aumentan la actividad intestinal del caballo y pueden ocasionarle cólicos.

Guisantes y habichuelas

Son recomendables solamente para caballos con diversas actividades, o que se encuentran al aire libre durante el invierno o bajas temperaturas.

Linaza

Se utiliza para darle lozanía a la piel del caballo. Compuesto de grandes cantidades de formadores de grasa como el aceite y proteínas. También es un excelente auxiliar de engorda, preparándolo a fuego lento se obtendrá una mezcla gelatinosa la cual se deberá suministrar dos porciones al día mezclado con salvado durante 15 días para ver los resultados. El aceite de linaza es rico en ácido graso Omega 3.

Aceite de girasol y maíz

Estos aceites son ricos en ácido graso Omega 6.  Los ácidos grasos Omega 3 y Omega 6 ayudan a mantener la estabilidad en la membrana de las células, al desarrollo del tejido del sistema nervioso y a sus funciones, a la mobilidad del oxigeno y a las funciones del sistema inmunológico.

Tabletas

Compuestas por diversos ingredientes indispensables en la dieta del caballo, que no se encuentran en todos los alimentos naturales, como son los minerales y vitaminas. Proporcionan grandes utilidades ya que no deben mezclarse con otros alimentos, pues contiene todos los elementos básicos para una buena alimentación. Es recomendable introducir salvado para ayudarles a la digestión, ya que como son muy secas la ingestión de agua será mayor. Se encuentran en diversas presentaciones de acuerdo a las necesidades específicas de cada tipo de caballo, desde los de carreras con alto nivel proteico o pura sangre, hasta las de alto nivel nutritivo para las yeguas reproductoras y potros.

Zanahorias, Manzanas y nabos

Complementos suculentos para la comida, las zanahorias deben darse partidas y en tiras, los nabos enteros. Aportan, betacarotenos y conviene lavarlas.

Remolacha

No aporta grandes nutrientes pero ayuda a engordar a los caballos. No hay que abusar ya que puede provocar cólicos.

Tisanas

Son dos puñados de harina de avena hervidos en agua, mezclado bien hasta que enfríe y esté lo suficientemente clara para ser ingerida fácilmente. Ayuda a los animales que vuelven cansados a la cuadra.

Cereales

Mientras que algunas clases de caballos se las arreglan bien únicamente con forraje, los caballos que realizan un mayor esfuerzo necesitan un complemento energético adicional. Las plantas almacenan energía en sus semillas en forma de almidón y esta energía se almacena en los granos de los cereales, como ocurre con la avena, el maíz y la cebada. La cadena molecular de la glucosa que conforma el almidón se metaboliza en el intestino delgado del caballo para producir glucógeno de manera eficaz.

Se pueden procesar por completo o por partes. La avena es el cereal con más contenido fibroso y es el cereal más digestible para el caballo, se puede dar entera, si el caballo tiene los dientes en buen estado. La cebada y el maíz son menos absorbibles y deben ser cocidos y transformado en copos o micronizados para aumentar su digestibilidad. 

A los caballos les gustan los cereales pero por sí mismos no aportan los nutrientes necesarios para el crecimiento y desarrollo de los jóvenes potros, ni para el mantenimiento de los tejidos de los caballos adultos, y tampoco producen la energía necesaria para realizar ejercicios intensos. Hay que añadir suficientes proteínas de calidad y nutrientes para soportar estas actividades.

Piensos

Piensos

El pienso compuesto ha proporcionado tradicionalmente esta energía complementaria antes mencionada. Los piensos normalmente están hechos de mezclas de granos de cereales, aceites, vitaminas y minerales. El contenido y tratamiento que reciben los cereales depende de la maquinaria que tiene la fábrica y el tipo de corrector vitamínico que incorporan en la fórmula.

El pienso completo es una mezcla de diversos granos de cereales y melaza que está formulado para proporcionarlo conjuntamente con el forraje. Un pienso de tipo equilibrador es un añadido que proporciona los minerales y vitaminas que faltarían en una dieta de sólo cereales y forraje, por tanto, se utiliza en conjunto con la avena o la cebada y el forraje.

Algunos piensos contienen otros ingredientes como el aceite, la fibra de arroz y la pulpa de remolacha. Hay que tener cierto cuidado con los piensos con altos contenidos de melaza porque en climas cálidos pueden tener más riesgo de atraer ácaros y moho.

Los piensos granulados, generalmente contienen los mismos ingredientes que los piensos en multipartículas con melazas. Los ingredientes de estos últimos están molidos, tratados al vapor y se da forma a sus “pellets” por medio de una prensa de granulado. Estos tipos de piensos tienen una duración mayor y es poco probable que originen moho.

Es importante saber cómo se deben utilizar los piensos ya que están preparados para cubrir las necesidades de los caballos según la clase, la etapa de desarrollo y el uso, siempre y cuando se sigan unas pautas alimentarias que deben estar indicadas en el producto.

Minerales

Los caballos requieren en su dieta por lo menos 15 minerales diferentes. Algunos de estos se requieren en cantidades relativamente mayores como son el Calcio, Fósforo, Sodio, Potasio, Magnesio y el Cloruro. A estos se les llama Macro-elementos.

A los otros elementos que se requieren en cantidades menores se les llama trazas o microelementos.
Estos son Hierro, Cobre, Zinc, Manganeso, Cobalto, Selenio y el Yodo.

Aunque estos minerales son esenciales en la dieta de los caballos, todos ellos pueden ser tóxicos cuando se proporcionan en cantidades que exceden los requerimientos de los caballos o en forma no balanceada. Estos minerales trazas son la llave para un mayor rendimiento o para una actuación pobre cuando son suministrados en forma inapropiada.

El suplemento en la dieta de los caballos con los microminerales es un área muy compleja. Existe mucha confusión, debido a la complejidad de las interacciones de los minerales.

Todo criador y caballista sabe que soltando su caballo a pastar, de forma natural periódicamente, cura muchas enfermedades. Además de esto, su caballo está logrando el beneficio de poder digerir mucho más fácil los minerales presentes en las pasturas, si lo comparamos con los minerales recibidos en los concentrados.

Los minerales presentes en las pasturas están en forma de polisacáridos (el mineral es atacado por una molécula de azúcar) los minerales en esta forma son 100% disponibles para los caballos.

Normalmente en los concentrados para caballos los nutrientes más críticos están en forma de óxidos o sulfatos. Los óxidos son disponibles en su mejor forma en un 10% y los sulfatos alrededor del 30%, también esta disponibilidad se ve interferida por algunos componentes del heno.

Los Microminerales que más riesgo corren de no ser absorbidos son el Hierro, Manganeso, Zinc y Cobre.

El Calcio y el Fósforo, en una correcta proporción (al menos 1,5 a 1) así como una adecuada cantidad, son cruciales para la formación y el mantenimiento de los huesos, la contracción muscular, la creación de energía y la coagulación de la sangre. El Sodio y el Cloro son electrolitos importantes que se obtienen a través de muchos alimentos o mediante un bloque de sal. El Magnesio, Potasio, Hierro, Cobre, Zinc, Manganeso y Selenio son también necesarios en pequeñas cantidades.

Calcio y Fósforo

El Calcio y el Fósforo se encuentran en el 70% del volumen del contenido mineral del cuerpo. Aproximadamente el 90% del Calcio y el 80% del Fósforo están presentes en los huesos y dientes.
El Calcio y el Fósforo son los minerales más importantes para el mantenimiento de los huesos. Bajo estrés, como un entrenamiento para competencia, los niveles más importantes son los de Calcio y Fósforo Los huesos como los de las extremidades reciben niveles altos de estrés en los entrenamientos y competiciones. Estos huesos tenderán a desmineralizarse y a remineralizarse en períodos muy cortos de tiempo. Si el Calcio y el Fósforo se encuentran en cantidades inadecuadas o en desequilibrio pequeñas fisuras en los huesos aparecerán con el tiempo si el estrés continúa.
El Fósforo nunca debe estar en mayor proporción que el Calcio y se considera que una relación de 1:2 es adecuada para suplementar. Deficiencias o desequilibrios pueden producir un desarrollo anormal de los huesos, y hasta fracturas.

Funciones de los minerales en los caballos

Calcio: importante en la formación y mantenimiento de los huesos, contracción muscular, regulación de los latidos del corazón, estabilización y normal coagulación de la sangre.

Fósforo: importante en la formación y mantenimiento de los huesos, participación en el buffer de la sangre, activación de las vitaminas del complejo B para formar co-enzimas del metabolismo de los carbohidratos, forma parte del ATP.

Silicio: Elemento estructural del tejido conjuntivo. Forma parte constitucional de la elastina, colágeno, proteoglicanos y glicoproteínas. Regula, normaliza, estimula el metabolismo y la división celular. Antioxidante que se opone a la peroxidación lipídica. El silicio es un elemento de estructura de los tejidos conjuntivos, entra en la constitución de las macromoléculas que forman el tejido conjuntivo; proteoglicanos y glicoproteínas de estructura y evita su destrucción. El silicio es un protector metabólico. Se opone a la peroxidación lipídica (formación de radicales libres) y por tanto a la formación de radicales libres por reorganización de los lípidos e la membrana celular.

Magnesio: Constituye aproximadamente el 0.05% de la masa corporal. Influye en el desarrollo del esqueleto, en las enzimas involucradas en el traslado de energía así como en la transmisión de impulsos musculares.

Sodio: Es el catión de mayor presencia a nivel extracelular, así como el mayor electrolito involucrado en el mantenimiento del balance ácido-base y la regulación osmótica de los fluidos corporales, transmisión nerviosa, transporte de aminoácidos y la captación celular de la glucosa.

Potasio: Es el catión con mayor presencia intracelular. Es importante en el mantenimiento del balance ácido-base y el balance de los fluidos corporales, contractibilidad de los músculos lisos y cardiacos, así como la captación celular de la glucosa.

Cloruro: En compañía del sodio es un anión muy importante a nivel extracelular, involucrado en el mantenimiento del pH, así como el equilibrio de los fluidos del organismo. Es componente de las secreciones gástricas, necesarias para la digestión.

Azufre: Contenido en los aminoácidos, biotina, heparina, tiamina, insulina, entre otros, conforma el 0.15% del peso corporal. Su presencia se refleja en el pelaje, pared del casco, y los cartílagos.

Hierro: Influye en la formación de la hemoglobina, como un elector de los portadores de oxígeno y otras enzimas.

Zinc: Cofactor en muchas enzimas involucradas en el metabolismo de la energía, la formación de los huesos, el pelo, el casco, la piel y la cicatrización de las heridas.

Cobre: Parte de las enzimas involucradas en el transporte de energía y oxígeno, la hemoglobina y la maduración de las células rojas de la sangre, la formación del hueso, formación y reparación de los tendones y ligamentos, fortaleza de las paredes de los vasos sanguíneos.

Manganeso: Cofactor en enzimas involucradas en el metabolismo de las proteínas, grasas, y carbohidratos, envuelto en el desarrollo del cartílago y huesos.

Cobalto: Cofactor con enzimas, actúa recíprocamente con la vitamina B12 y el ácido fólico en la creación de las células rojas de la sangre.

Yodo: Interviene en la producción de la hormona Tiroxina, controla los niveles metabólicos.

Selenio: Un mineral esencial para los caballos. Los caballos deficientes tienen desordenes del músculo (La enfermedad del músculo blanco). Por otro lado, el Selenio en exceso produce envenenamiento o enfermedad alcalina.

Vitaminas

Las vitaminas son nutrientes que los caballos necesitan en pequeñas cantidades, la cantidad real puede variar de una vitamina a otra y de un caballo a otro.
Los caballos necesitan vitaminas para las funciones normales del organismo, estos requisitos los reúnen por diferentes vías, como son:
  • Vitaminas en los concentrados
  • Agregando vitaminas a las fuentes suplementarias
  • Por síntesis microbiana en el tracto digestivo
Las vitaminas pueden separase en dos grandes grupos:
  1. Vitaminas liposolubles: A-D-E-K (Solubles en aceite)
  2. Vitaminas hidrosolubles: C y el complejo B (Solubles en agua)
Las vitaminas solubles en agua son relativamente no tóxicas, sin embargo los excesos en vitaminas liposolubles pueden tener efectos colaterales serios.
Pueden presentarse deficiencias vitamínicas limitadas en los caballos sin que éstos muestren ningún problema obvio, sin embargo cuando esto ocurre, el crecimiento, mantenimiento, reproducción y rendimiento pueden verse afectados.
Los caballos que se someten a trabajo todos los días o entrenamiento han mostrado un incremento en los requerimientos de ciertas vitaminas, si los comparamos con los que requieren para simple mantenimiento.
Las vitaminas A-D-E y el complejo B son vitaminas que necesitan ser incrementadas conforme estos sean sometidos a aumentos en niveles de trabajo o exigencia.
La vitamina A se encuentra presente en forma natural en los pastos y el heno, en la forma de Beta caroteno, esta forma puede verse pobremente absorbida por los caballos y puede verse adversamente afectada si los pastos y henos son mal manejados.

Función de las vitaminas

Vitamina A: Por sí misma no se encuentra en las plantas, sino en precursores, los carotenos, que sí se encuentran en muchas formas. Involucrada en la visión, integralmente en las membranas mucosas. Y como componente del tejido conectivo. Importante en la resistencia a las infecciones y el desarrollo óseo. Utilización de las proteínas.

Vitamina D: Desarrollo y fortaleza de los huesos. Regula el Calcio y el Fósforo. Por lo tanto se puede decir que un mal desarrollo corporal está asociado con deficiencias de vitamina D.

Vitamina E: Antioxidante interno. Mantenimiento integral de la membrana celular (mejorando la resistencia). Fortalece el sistema inmune. Es parte importante para la integración y funcionamiento de los sistemas reproductivo, muscular, circulatorio y nervioso.

Vitamina K: Su principal función está asociada con el tiempo de coagulación de la sangre.

Vitamina B1 (Tiamina): Involucrada en el metabolismo de los carbohidratos. Las deficiencias pueden aumentar los niveles normales de lactato en la sangre. Juega un importante rol en el metabolismo de la glucosa.

Vitamina B2 (Riboflavina): Requerida como parte de muchas enzimas involucradas en el metabolismo de carbohidratos, grasa y proteína.

Niacina: Requerida en la síntesis de los ácidos grasos así como en el metabolismo de los aminoácidos.

Vitamina B6 (Pirodoxina): Metabolismo de proteínas, carbohidratos y grasas.

Ácido Pantoténico: Necesario para el apropiado ciclo en las hembras. Así como en el estado de la piel y el pelo.

Vitamina B12: Trabaja junto con el ácido fólico para formar las células de los glóbulos rojos, así como en el mantenimiento del sistema nervioso También en el metabolismo de energía.

Ácido Fólico: Formación de los glóbulos rojos. Crecimiento de los tendones y huesos. Mantenimiento y construcción de la estructura celular. Resistencia de los huesos.

Biotina: Síntesis de los ácidos grasos. Keratina (Paredes de los cascos de los caballos). Integralmente en la piel y el pelo. Experimentos llevados a cabo con animales con problemas de cascos han mostrado una respuesta efectiva a la suplementación con biotina en la dieta.

Ácido ascórbico (Vitamina C): Componente necesario para la reparación de los tejidos y los tendones. Antioxidante.

Factores que afectan la suplementación de vitaminas en caballos.

Las fábricas de concentrados que diseñan las mezclas de vitaminas para caballos, normalmente están formuladas por nutricionistas, que por la dinámica de la fábrica están componiendo concentrados para otros animales como ganado vacuno y otros animales domésticos. Cuando se evalúan las necesidades de caballos se rigen por pautas fijas para el mantenimiento de otros animales de granja y no para rendimientos físicos altos como a los que se somete a los caballos.

El problema es que las premezclas vitamínicas casi siempre incluyen cloruro de colina (debería aparecer en la etiqueta). Cloruro de colina es muy corrosivo e iniciará la destrucción lenta de las otras vitaminas tan pronto como quede en contacto disminuyendo la efectividad de la mezcla de vitaminas (alrededor de 90 días). Esto pondría al fabricante en la necesidad de mover mucho concentrado de caballo para que esto no sea un factor adverso.

Los concentrados peletizados tienen el inconveniente de que por la temperatura a que son sometidos para lograr peletizarlos. Esta temperatura no sólo destruye las proteínas sino que también la cubierta de gel de la vitamina A, que la protege para preservarla.

Entre más fresca sea la fuente de vitamina mejor el caballo.

Las vitaminas que han sido menos expuestas a temperaturas altas, siempre serán mejor para el caballo que las vitaminas procesadas en los concentrados.

Vitaminas antioxidantes como vitamina E y vitamina C son críticas para la salud de los caballos.

Vitamina E

No todos los caballos necesitan ser suplementados con vitamina E. Bajo las siguientes condiciones  se debería suplementar:
  • Caballos sin acceso a pasturas verdes.
  • Caballos alimentados con heno viejo o concentrados peletizados.
  • Caballos en condiciones de inviernos severos que pasan mucho tiempo en graneros o cuadras.
  • Caballos expuestos a cercas pintadas con restos de creosatos.
  • Caballos asperjados con excesos de insecticidas.
  • Caballos con EDM, EMND, EPM, y potrancos hijos de caballos con EDM.
  • Potros mayores de 2 años.
  • Caballos enfermos sobre todo aquellos afectados del sistema inmune.
  • Caballos muy viejos con incapacidad gastrointestinal para absorber la vitamina E de los pastos.
  • Ejercicio pesado o caballos de carreras.
La necesidad de vitamina E es de aproximadamente 2,000 IU por día para prevenir un trastorno neurológico.

Proteínas

Durante el entrenamiento duro o las competiciones, los atletas equinos se dañan los tejidos musculares, como resultado de la producción de niveles altos de ácido láctico y / o el exceso de ejercicio. Estos tejidos del músculo deben repararse rápidamente para mantenerse en forma para el próximo evento.

Mientras se entrene fuerte, antes y después de competiciones o actividades fuertes, debe escogerse un programa dietético con mucho cuidado, tomando en cuenta que el organismo debe prepararse no solo en forma adecuada sino que también debe ser en un corto tiempo.

Las dietas escogidas para el caballo deben contener proteína con un nivel apropiado de aminoácidos disponibles, minerales, vitaminas, grasas y carbohidratos. La proteína de calidad alta es esencial para el máximo rendimiento de cualquier caballo. Ésta debe estar compuesta por los aminoácidos apropiados y con alta disponibilidad.

La interacción de estos aminoácidos con las vitaminas y los minerales, así como un mejor metabolismo de los carbohidratos, son necesarios para el mantenimiento, crecimiento y reparación de los músculos. Esto dará como resultado tejidos más fuertes, huesos fuertes, cascos resistentes, ligamentos funcionales y una estructura global más fuerte.

La proteína puede definirse como cualquier sustancia compuesta por aminoácidos con uniones pépticas. La palabra proteína viene de la palabra griega Protos o Primero porque la proteína es el elector básico de todas las células vivientes. Protos también puede ser la raíz del nombre proteos, una figura mitológica que podía cambiar de forma.

La proteína ingerida también cambia de forma para volverse una sustancia más del organismo después de ser comida. La proteína constituye tres cuartos del peso seco de la mayoría de las células vivientes. Las proteínas también están involucradas en la estructura bioquímica de las hormonas, enzimas, portadores de nutrientes, anticuerpos y muchas otras sustancias con funciones esenciales en los seres vivos.

 Algunas proteínas son imprescindibles pero no todas son iguales en términos de calidad y digestibilidad. Las proteínas en la dieta de los equinos deberían ser cuidadosamente seleccionadas para que les provean de los aminoácidos esenciales. La harina de soja es una de las principales fuentes de proteínas debido a su alto contenido en Lisina. Este aminoácido es esencial, especialmente para los potros que están en edad de crecimiento y como el caballo no puede crearla se convierte en un componente esencial para generar y reparar tejidos. Los potros necesitan más cantidad de proteínas que los caballos maduros, que los que están menos activos o que los que trabajan con moderación.

Aminoácidos

La proteína es una colección de aminoácidos unidos entre sí. Una vez la proteína se consume y se digiere se da la ruptura de estas uniones de aminoácidos, para que queden separados así como los péptidos que forman sus uniones. Algunos aminoácidos son considerados esenciales y otros no esenciales.

Nosotros muchas veces no tenemos idea de cómo y cuanto los caballos necesitan los aminoácidos, al no tener conciencia de cómo los demanda en su sistema.

Cada segundo la médula ósea hace millones de células rojas para la sangre, cada cuatro días la mayoría del forro del tracto gastrointestinal y las plaquetas de la sangre son reemplazadas. La mayoría de las células blancas de la sangre y las células del músculo se reemplacen en diez días. De ahí que un caballo bajo entrenamiento duro o sometido a extenuantes jornadas de trabajo su equilibrio corporal ande tambaleándose.

Aminoácidos esenciales

Los aminoácidos esenciales son aquellos que el organismo no puede sintetizar a partir de otras sustancias como vitaminas o carbohidratos, por lo cual deben comerse todos los días.

Si no, el caballo los tomará de otras partes de su organismo para proveer su mantenimiento diario. Por lo tanto estos aminoácidos son muy importantes en la dieta. La exclusión de incluso un aminoácido esencial de la dieta o la reducción de un aminoácido esencial respecto a su necesidad, reducirá la síntesis de la proteína total en el sistema. En caballos en donde el mantenimiento cotidiano es necesario y a su vez se requiere la creación de nuevas células como una prioridad de entrenamiento, se requiere un equilibrio de aminoácidos preciso.

En nuestro país las fuentes de proteína utilizadas en los concentrados a partir de subproductos de trigo y arroz, harina de soja entre otros son de un buen perfil de aminoácidos, por lo que no es tan necesario la suplementación con aminoácidos extras.

Principales Aminoácidos

Alanina, arginina, ácido aspártico, ácido glutámico, carnitina, cisteína, creatina, glicina, histidina, lisina, metionina, fenilalanina, isoleucina, leucina, lisina, metionina, prolina,
serina, tirosina, treonina, triptofano y valina.

Energía

La energía es el combustible para varios procesos del cuerpo, tiene que ser provista y digerida eficientemente en la forma de carbohidratos y grasa. La energía es medida como Energía digestible (ED) la cual es expresada en calorías. Y representa el monto de energía actualmente disponible para el caballo en forma digestible. La energía consumida, sobre la cantidad necesaria para suplir el organismo para mantenimiento, producción y crecimiento, será depositada en forma de grasa.

Los caballos en buenas condiciones corporales que reciban insuficiente energía diariamente en su dieta, quemarán la energía almacenada en forma de grasa. Los caballos en una condición corporal pobre, recibiendo insuficiente energía diariamente en su dieta, desarrollarán serios problemas de salud que podrían inclusive terminar en la muerte del animal.

Grasas

Otro recurso energético es la grasa. La densidad de energía de una determinada cantidad de grasa es 2,25 veces mayor que una cantidad equivalente de almidón. Fácilmente digerida en el intestino delgado, las grasas son absorbidas como ácidos grasos. Este recurso energético puede reducir la cantidad de glucógeno quemada en ejercicios de baja intensidad y larga duración, por tanto este tipo de alimento es apropiado cuando necesitamos un trabajo de distancia. Mientras que las grasas se usan para toda clase de caballos, los concentrados con grasas añadidas (pueden contener más del 5% de grasas aproximadamente) son apropiados para caballos que realizan ejercicios más intensos. 

Se ha demostrado que los caballos son más tranquilos cuando se les alimenta con dietas complementadas con aceite de maíz, o mezclas de lecitina de soja y aceite de maíz. También ayudan a la musculatura.

Agua

Agua

El cuerpo de un caballo adulto está compuesto entre un 60% a un 70% de agua, y aún cuando un caballo pierda toda la grasa corporal y la mitad de la proteína corporal, el puede sobrevivir. Sin embargo la pérdida de un 20% del agua corporal puede ser fatal.

Como una guía general se puede decir que un caballo consume en promedio entre 27 a 54 litros de agua por día, pero este consumo puede verse incrementado bajo condiciones de clima caliente y seco, o bajo ejercicio fuerte.

En términos generales se recomienda que el caballo tenga acceso a una fuente de agua fresca y limpia todo el día y principalmente antes de ser alimentado.

Probióticos

En los últimos años se viene hablando con mayor insistencia acerca de la importancia de los probióticos en la dieta de los animales domésticos y esto incluye a los caballos.

Según la FDA de los Estados Unidos, el término probiótico se refiere a aquellos suplementos que se añadan a las dietas de los animales, compuestos por células vivas o sus medios de cultivos, los cuales deben necesariamente provocar los efectos positivos en el balance microbiano intestinal.

El concepto original del uso de probióticos fue el de reducir los efectos negativos del estrés mediante la prevención del establecimiento de microorganismos patógenos o bien el incremento de microorganismos benéficos en la flora intestinal.

Los microorganismos más utilizados como probióticos para equino, son: Lactobacillus acidophilus, streptococos faecium, bacilus subtilis y levaduras como Saccharomyces cerevisiae.

Dentro de los microorganismos presentes en el tracto digestivo de los caballos, responsables de la fermentación en el ciego se encuentran bacterias, levaduras y protozoarios.

La acción que producen las levaduras al ser suplementadas en la dieta del equino se puede resumir en los siguientes puntos: Actúan como un nutriente adicional, mejoran el consumo de alimento, promueven la utilización de proteínas y grasas, disminuye el costo de alimentación, mejora la recuperación de animales enfermos, corrigen trastornos digestivos. Todo ello como producto de una mayor digestibilidad de la fibra y por ende de mayor disponibilidad de energía para el equino. Se da un incremento en la ganancia de peso de los animales suplementados cuando se comparan con los no suplementados.

Las levaduras pueden proveer un beneficio extra en la dieta de los caballos, al incrementar la digestibilidad de los alimentos así como la retención del nitrógeno. Un incremento en la digestión de las fibras y una mayor eficiencia en la conversión de los alimentos suplidos, son de los beneficios más comúnmente encontrados al suplementar los caballos con levaduras. El aumento en la digestibilidad de la fibra, calcio y fósforo, y la retención del nitrógeno fueron observados en caballos de tres años, alimentados con una dieta que contenía levaduras y un 50-70% de forrajes. 

Relación concentrado / heno en dietas para caballos (%)


Caballos adultos

Mantenimiento 0::100
Sementales 30::70

Yeguas gestantes

9 meses 20::80
10 meses 20::80
11 meses 30::70

Yeguas lactantes

Parto a 3 meses 50::50
3 meses al destete 35::65

Caballos de trabajo

Ligero 35::65
Moderado 50::50
Intenso 65::35

Caballos en crecimiento

Potrillos 4 meses 70::30

Potrillos 6 meses

Crecimiento moderado 70::30
Crecimiento rápido 70::30

Potrillos 12 meses

Crecimiento moderado 60::40
Crecimiento rápido 60::40

Potros 18 meses

Sin entrenar 45::55
Entrenando 50::50

Potros 24 meses

Sin entrenar 35::65
Entrenando 50::50

Un caballo de más de 1,50 metros: entre 12 y 14 kg de comida diaria.
Un caballo de menos de 1,50 m: entre 11 y 12,5 kg.

Para determinar la relación óptima entre la cantidad de forraje y de pienso podéis hacerlo según estos datos:
  • Comida de mantenimiento o básica: 100-70% forraje y 0-30% piensos concentrados. Para mantener al animal en su peso, dieta óptima durante la época del verano.
  • Comida para animales que realizan poco trabajo: 70-60% forraje y 30-40% piensos.
  • Comida para caballos de trabajo medio: 60-50% forraje y 40-50% de piensos.
  • Comida para animales que desarrollan un trabajo duro o de competición: 50-40% forraje y 50-60% piensos.
  • Comida para animales que compiten en pruebas de alta resistencia o que realizan un trabajo muy duro: 30-40% forraje y 60-70% piensos.

Plantas peligrosas

Helecho Común

Las siguientes plantas tanto frescas como en seco son venenosas para los équidos:
Cáñamo, Belladona, Patata, Verbena, Nuez negra, Altramuz, Planta de San Juan, Ciclamino, Adelfa, Hipérico. 


By:   Constanza Pulgar - De Turf un Poco

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