
Lopecito Los Pingos de Todos

¡FELICES SEIS AÑOS "LOS PINGOS DE TODOS"!
Todavía me resulta difícil explicar de que manera LOS PINGOS pasó a formar parte de mi vida.
Porque no nos engañemos. LOS PINGOS DE TODOS nunca había sido siquiera un proyecto. Antes de aquel 27 de abril del 2007 el abrir un sito de turf jamás había ocupado un segundo en mis pensamientos.
...
Pero el turf, querido amigo, no está hecho de casualidades sino más bien de causalidades. Todo suceso se origina por una causa, origen o principio. Y así nació este blog. Yo no soy un creyente del destino pero permitime decirte que LOS PINGOS en mi vida estaba marcado.
Porque al turf no lo mueven los hilos de la razón sino los del corazón. Va hacia adelante empujado con fuerza por el motor de las utopías. Un mundo distinto donde se puede alcanzar la felicidad en menos de un minuto y que te dure para toda la vida. ¿Cómo? ¿Que vos tuviste esa sensación en un hipódromo montones de veces?
¡Y claro mi viejo! Si el turf sos vos.
Una tarde caminaba junto a mi padre rumbo a ninguna parte y recuerdo que de golpe se frenó. Lo miré. Nos miramos. Me abrazó. Nunca tuve ojo para los desarrollos pero comprendí rápidamente que estaba en la recta final y a punto de echar el resto. Yo era un perdedor de mil batallas y él era crack pero esa tarde íbamos en yunta. Increíble. Necesitaba de lo que hiciera este burro para encaminarse por última vez al disco. Y así, despacito, lo observe alejarse hasta que lo perdí de vista. Fue la única vez en mi vida que guardé los boletos ganadores de recuerdo. Aquella vez aprendí que yo solo no doy la categoría.
Gracias a todos los burreros que acompañan la parada e hicieron posibles estos primeros increíbles seis años.
LOS PINGOS DE TODOS siempre será de ustedes.
LOPECITO
¡FELICES SEIS AÑOS "LOS PINGOS DE TODOS"!
Todavía me resulta difícil explicar de que manera LOS PINGOS pasó a formar parte de mi vida.
Porque no nos engañemos. LOS PINGOS DE TODOS nunca había sido siquiera un proyecto. Antes de aquel 27 de abril del 2007 el abrir un sito de turf jamás había ocupado un segundo en mis pensamientos.
...
Pero el turf, querido amigo, no está hecho de casualidades sino más bien de causalidades. Todo suceso se origina por una causa, origen o principio. Y así nació este blog. Yo no soy un creyente del destino pero permitime decirte que LOS PINGOS en mi vida estaba marcado.
Porque al turf no lo mueven los hilos de la razón sino los del corazón. Va hacia adelante empujado con fuerza por el motor de las utopías. Un mundo distinto donde se puede alcanzar la felicidad en menos de un minuto y que te dure para toda la vida. ¿Cómo? ¿Que vos tuviste esa sensación en un hipódromo montones de veces?
¡Y claro mi viejo! Si el turf sos vos.
Una tarde caminaba junto a mi padre rumbo a ninguna parte y recuerdo que de golpe se frenó. Lo miré. Nos miramos. Me abrazó. Nunca tuve ojo para los desarrollos pero comprendí rápidamente que estaba en la recta final y a punto de echar el resto. Yo era un perdedor de mil batallas y él era crack pero esa tarde íbamos en yunta. Increíble. Necesitaba de lo que hiciera este burro para encaminarse por última vez al disco. Y así, despacito, lo observe alejarse hasta que lo perdí de vista. Fue la única vez en mi vida que guardé los boletos ganadores de recuerdo. Aquella vez aprendí que yo solo no doy la categoría.
Gracias a todos los burreros que acompañan la parada e hicieron posibles estos primeros increíbles seis años.
LOS PINGOS DE TODOS siempre será de ustedes.
LOPECITO
Todavía me resulta difícil explicar de que manera LOS PINGOS pasó a formar parte de mi vida.
Porque no nos engañemos. LOS PINGOS DE TODOS nunca había sido siquiera un proyecto. Antes de aquel 27 de abril del 2007 el abrir un sito de turf jamás había ocupado un segundo en mis pensamientos.
...
Pero el turf, querido amigo, no está hecho de casualidades sino más bien de causalidades. Todo suceso se origina por una causa, origen o principio. Y así nació este blog. Yo no soy un creyente del destino pero permitime decirte que LOS PINGOS en mi vida estaba marcado.
Porque al turf no lo mueven los hilos de la razón sino los del corazón. Va hacia adelante empujado con fuerza por el motor de las utopías. Un mundo distinto donde se puede alcanzar la felicidad en menos de un minuto y que te dure para toda la vida. ¿Cómo? ¿Que vos tuviste esa sensación en un hipódromo montones de veces?
¡Y claro mi viejo! Si el turf sos vos.
Una tarde caminaba junto a mi padre rumbo a ninguna parte y recuerdo que de golpe se frenó. Lo miré. Nos miramos. Me abrazó. Nunca tuve ojo para los desarrollos pero comprendí rápidamente que estaba en la recta final y a punto de echar el resto. Yo era un perdedor de mil batallas y él era crack pero esa tarde íbamos en yunta. Increíble. Necesitaba de lo que hiciera este burro para encaminarse por última vez al disco. Y así, despacito, lo observe alejarse hasta que lo perdí de vista. Fue la única vez en mi vida que guardé los boletos ganadores de recuerdo. Aquella vez aprendí que yo solo no doy la categoría.
Gracias a todos los burreros que acompañan la parada e hicieron posibles estos primeros increíbles seis años.
LOS PINGOS DE TODOS siempre será de ustedes.
LOPECITO

No hay comentarios.:
Publicar un comentario